Sánchez en La Revuelta: éxito de élites
Hacer que el país se siente a ver al Presidente del Gobierno durante una hora y 45 minutos sin que nadie cambie de canal es, básicamente, un milagro moderno. Pedro Sánchez aterrizó en 'La Revuelta' y no solo sobrevivió a David Broncano, sino que convirtió la pantalla en un imán. Hablamos de 4.387.000 espectadores de media y un 33,9% de share. Para que nos entendamos: es como si en un bar de barrio, de cada tres personas, dos estuvieran mirando la tele y una estuviera intentando entender cómo el Presidente terminó hablando de su vida sexual con Begoña Gómez.
Lo fascinante no es el número, sino el 'quién'. Mientras el Gobierno suele hablarle a quien ya está convencido, aquí el target fue un despliegue de contradictiones. El programa fue un éxito rotundo entre los adultos jóvenes de 25 a 44 años (51,1% de share) y los chavales de 13 a 24 (48,7%). Incluso los niños de 4 a 12 años se quedaron pegados con un 31,5%. Es el equivalente televisivo a que el profesor más serio del instituto se ponga a bailar TikTok para que los alumnos no se duerman en clase.
Pero el dato que realmente hace ruido es la cartera. La entrevista fue un imán para la clase alta, con un 42,4% de share, dejando atrás a la clase media (32,9%) y la baja (22,4%). Resulta curioso que quienes más sufren el sablazo de la inflación sean los que menos sintonizaron el 'show'. Geográficamente, Madrid lideró la fiesta con un 43,2%, seguida del País Vasco (41,7%) y la Comunidad Valenciana (40%), mientras que Canarias (21,1%) y Andalucía (27,5%) miraron el espectáculo con mucha más distancia. La curva de audiencia fue un ascenso vertical: empezó en un 24,1% y terminó en un 40,2%, alcanzando el pico máximo a las 23:44 con un 40,4%. El Presidente no fue a dar un discurso; fue a hacer marketing de guerrilla en horario prime.
Alberto Martínez