Un guardia civil desvela a Tardón la complicidad de Marruecos en la invasión de Ceuta

Ceuta: El grifo abierto y la pelea interna

politica Una ilustración conceptual y satírica que muestra una puerta fronteriza metálica dividida. De un lado, militares con uniformes genéricos dirigiendo una multitud con gestos indiferentes; del otro lado, agentes de seguridad discutiendo acaloradamente mientras el agua del mar sube. Estilo de caricatura editorial política, colores contrastados, atmósfera tensa.

Hay escenas que parecen sacadas de una mala película de espías, pero que en la realidad huelen a negligencia y juegos de poder. Este lunes, la Audiencia Nacional se convirtió en el escenario donde un teniente coronel de la Guardia Civil le ha soltado a la juez María Tardón la verdad sin anestesia sobre lo ocurrido en Ceuta el pasado julio.

Mientras nosotros nos peleamos por si el precio del aceite sube diez céntimos, en la frontera marroquí los militares del Reino Alauí hacían el papel de 'señalistas' en un evento organizado: dirigían el flujo de personas hacia el espigón con la tranquilidad de quien gestiona la cola de un concierto, mientras los nuestros se dejaban la piel sacando gente del agua para que no se ahogaran.

Lo más delirante no es solo la pasividad, sino la logística. Imagínate un día nublado, sin playa ni ganas de bañarse, y de repente aparecen 6 barcos de la Armada de Marruecos patrullando la zona justo un día antes del caos. No es casualidad, es ingeniería geopolítica. El teniente coronel fue tajante: con los marroquíes, pasividad total; con los subsaharianos, una gestión activa para apartarlos.

Un filtro selectivo que deja en evidencia que esto no fue una 'ola' espontánea, sino un grifo abierto con llave. Para rematar el cuadro, tenemos la comedia interna. Un inspector jefe de la Policía Nacional y el guardia civil se pusieron a discutir en la frontera sobre si cerrar o no la puerta, como si estuviéramos decidiendo si cerrar la persiana del negocio porque llueve.

El policía quería cerrar; el guardia civil, que gestionaba la zona restringida, decía que con 2.000 personas entrando por hora, cerrar la puerta sería como intentar parar un tsunami con un paraguas: solo conseguirían un tapón humano y más ahogados.

Crítica:

La noticia es un despliegue de contradicciones operativas que deja en ridículo la coordinación estatal. El título original es demasiado plano para la magnitud de la sospecha de complicidad extranjera.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!