Marruecos bloquea el regreso de los primeros 50 menas de Ceuta mientras el Gobierno prepara su traslado a otras comunidades

Marruecos hace el vacío con los menas

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un escritorio gubernamental masivo y lujoso donde se acumulan montañas de expedientes amarillentos con sellos oficiales. Al fondo, una puerta cerrada con un candado gigante y un teléfono antiguo descolgado que emite un silencio visual. A través de una ventana, se ve la silueta de una ciudad costera bajo un sol abrasador, con sombras de figuras jóvenes esperando en el muelle. Estilo editorial de revista política, colores contrastados, atmósfera de burocracia asfixiante.

En la diplomacia de alta alcurnia, el silencio es una herramienta tan letal como un tajo en el presupuesto. Marruecos ha decidido aplicar el 'visto' eterno a los requerimientos de la Policía sobre los primeros 50 menores extranjeros no acompañados que deberían volver a casa. Es el clásico juego del gato y el ratón, pero con vidas humanas y expedientes acumulando polvo.

Mientras Rabat se llena la boca hablando de facilitar reagrupaciones familiares tras la avalancha de finales de julio, en la práctica han montado un muro de silencio que hace que cualquier servicio de atención al cliente parezca eficiente. La aritmética del caos es desoladora.

En Ceuta hay cerca de 3.000 menores; 2.000 ya tienen nombre y apellidos, pero unos 700 siguen jugando al escondite en las calles, lejos de cualquier manta o plato de comida. Y para rematar la faena, hay otros 600 expedientes previos a julio que Marruecos ha ignorado olímpicamente.

Es una ingeniería del bloqueo donde el Gobierno español, en una confesión parlamentaria a VOX, ha admitido que las devoluciones son un mito urbano: no se ha materializado ninguna en los últimos años. ¿La solución del Ejecutivo? El 'reparto de cartas'. Sira Rego, ministra de Infancia y Juventud, ya ha soltado la sentencia: los chavales se quedan porque la ley los protege y, según ella, ellos quieren quedarse.

Así que, mientras Juan Jesús Vivas amenaza con llevar el asunto al Supremo porque Ceuta está más saturada que un vagón de metro en hora punta, el plan es trasladar a los jóvenes a otras comunidades. Básicamente, mover el problema de estantería para que no estorbe en la foto, mientras el acuerdo bilateral de protección se convierte en un papel mojado que solo sirve para limpiar el escritorio.

Crítica:

La noticia es un despliegue de inoperancia bilateral donde el dato más fuerte es la confesión de que no hay devoluciones reales. Falta analizar por qué el acuerdo bilateral es un chiste que nadie se atreve a contar en voz alta.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!