Interior ascendió al comisario del ‘Delcygate’ tras silenciar las irregularidades en Barajas

Ascenso VIP al comisario del Delcygate

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un uniforme de comisario de policía colgado en una percha dorada, donde las medallas han sido sustituidas por monedas de oro y llaves de parking VIP. De fondo, la silueta difuminada de una torre de control de aeropuerto y un mapa de las Islas Canarias, todo envuelto en una atmósfera de humo de cigarro y documentos oficiales tachados con sellos rojos de 'denegado'. Estilo editorial de revista política, colores contrastados y sombras marcadas.

En el manual de la meritocracia del Interior, parece que el camino al éxito no es la eficiencia, sino el arte de borrar historiales y regalar el parking público como si fuera el patio de su casa. Jesús María Gómez Martín, el comisario que orquestó el operativo del 'Delcygate', ha pasado de gestionar el aeropuerto de Barajas a mandar en Canarias con una facilidad pasmosa, mientras la UDEF le pisa los talones por un presunto entramado de favores y dinero sucio. La historia es un clásico: un inspector honesto intentó avisar el 29 de marzo de 2022 sobre un mando que trataba la frontera como un club privado.

Hablamos de recoger amigos a pie de avión el 25 de diciembre de 2021 con coches camuflados y convertir el aparcamiento policial en un 'parking VIP' para empresarios. Mientras el ciudadano medio lucha con la burocracia, Gómez Martín presuntamente cobraba 7.000 euros de magnates venezolanos por hacer que la ley fuera opcional para sus allegados.

La respuesta institucional fue la habitual: en lugar de investigar el agujero ético, castigaron al denunciante enviándolo a Chamartín, un movimiento que la Justicia acabó tildando de ilegal. Pero el premio al 'buen empleado' llegó en noviembre de 2022, cuando el Ministerio del Interior lo catapultó a Jefe Superior de Canarias.

Ahora, frente al Senado, el comisario juega la carta de la 'casualidad'. Dice que tomarse un café de 15 minutos con el testaferro de Zapatero, Julio Martínez, o conocer a figuras como Danilo Díezgranados y Miguel Palomero son simples 'relaciones del cargo'. Es la eterna danza de la hipocresía: el mando niega haber recibido 700 millones, pero se olvida de que, en la calle, el respeto no se gana con ascensos sospechosos, sino con la coherencia que aquí brilla por su ausencia.

Crítica:

El texto original es una joya de la denuncia, pero el Interior sigue siendo la caja negra donde los ascensos premian la lealtad al silencio. Falta que alguien explique cómo un tipo señalado por la UDEF llega a mandar en un archipiélago sin que nadie parpadee.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!