La Policía, con el aliento de un Gobierno que parece disfrutar del caos organizado, se prepara para una avalancha de papeleo digna de la gestoría de un faraón. Tras recibir 549.546 solicitudes de regularización –casi medio millón de personas buscando un respiro burocrático–, el plan es simple: más horas extra.
Sí, como cuando te dicen que te van a pagar el sabado para que hagas doble turno. El Ministerio de Migraciones, con Elma Saiz al frente, tramita y resuelve, mientras que la Policía revisa historiales, buscando fantasmas en el armario. Y claro, si el sistema informático falla (que ya está fallando, según CSIF), la cosa se pone más divertida.
Pero la verdadera joya del plan es la compensación: 25 euros por hora extra, hasta un máximo de 45 horas al mes. El doble de lo habitual, dicen, lo que ha levantado ampollas entre los agentes, que se sienten más como bomberos apaga fuegos que como funcionarios públicos. Jupol, el sindicato, ya ha alzado la voz: “¿Refuerzo estructural? No, gracias.
Mejor que los policías se sacrifiquen un poco más”.
La resolución policial, con su lenguaje eufemístico, habla de “ampliar la capacidad operativa”. En cristiano, significa que los agentes de Documentación, ya sobrecargados, trabajarán tardes y sábados para expedir las 91.000 TIE (Tarjetas de Identificación de Extranjeros) que ya han sido admitidas a trámite.
Un plan de choque que, según los sindicatos, confirma que el Gobierno sabía que esto iba a pasar, pero prefirió improvisar. Y mientras tanto, Correos también se ahoga en papeleo, con empleados que denuncian la falta de personal y la congelación de contrataciones. En resumen, una fiesta burocrática pagada con el sudor (y los 25 euros por hora) de los funcionarios.
Crítica:
La noticia es incompleta. Se echa en falta una investigación más profunda sobre la causa de los fallos informáticos y una mayor perspectiva sobre las condiciones laborales de los empleados de Correos. El título, aunque efectivo, es un poco simplista.
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