Fiscalía: ¿Quién dio la orden?
La Fiscalía General del Estado está en un brete. No uno cualquiera, de esos que se resuelven con un café y un 'no pasó nada'. Esto huele a chamusquina, a 'quién movió el queso', a un agujero en la memoria institucional del tamaño de un camión. La Asociación de Fiscales (AF), que no es un club de fans precisamente, ha soltado un comunicado que retumba más que una olla en una boda: quieren saber quién dio luz verde a las reuniones de Diego Villafañe, mano derecha de Álvaro García Ortiz, con Leire Díez, la fontanera del PSOE, esa que parece sacada de una película de espías de serie B.
Dos reuniones, en primavera de 2025, en la mismísima Fiscalía General, fuera de horario, con responsables de alto nivel involucrados. ¿Dos reuniones para hablar del tiempo? ¿Para intercambiar recetas de cocina? La AF no se lo traga. Exigen a Teresa Peramato, la máxima responsable, una explicación detallada, con nombres y apellidos, de quién autorizó ese aquelarre. La pregunta es simple: ¿si no era importante, por qué informar al fiscal general? ¿Y si lo era, por qué no se siguió el protocolo? La respuesta oficial hasta ahora, según la AF, es más sosa que una tostada sin sal.
El caso es delicado. Leire Díez está vinculada a un grupo criminal que, según la Fiscalía, pretendía atacar instituciones y a fiscales. ¿Una simple visita de cortesía? Difícil de creer. La AF no se conforma con evasivas. Quieren saber si se facilitó el acceso, quién dio la orden, si hubo una cita previa... Preguntas incómodas que huelen a intento de encubrimiento. Y mientras tanto, el ciudadano de a pie se pregunta si la justicia funciona para todos o solo para algunos. La transparencia, al parecer, es un bien escaso en este tinglado.
Cristóbal Herrero