Iglesias Gana Otra: El Enigma Judicial
Julio Iglesias, el hombre que ha conquistado corazones con sus canciones, también parece imbatible en los tribunales. Al menos, en la República Dominicana. La querella iniciada en 2020 por los hermanos Villanueva –Rogelio (59), con 21 años de servicio a 750 euros mensuales, y Eleuterio (58), con 9 años a 372 euros– ha tocado a su fin. Reclamaban casi 50.000 euros por despido injustificado durante la pandemia, un auténtico sablazo en tiempos de confinamiento. Pero la justicia dominicana ha dictaminado que eran personal doméstico, no empleados con derecho a la hucha de prestaciones.
El caso, que ha recorrido cuatro instancias judiciales en casi cuatro años, se centró en si Villa Corales 5, la propiedad del cantante en Punta Cana, era una residencia familiar o un negocio de alquiler vacacional. Los hermanos argumentaban que, pintando, carpinterando y conduciendo, eran mucho más que simples sirvientes. Incluso aportaron un certificado de Inversiones Emexterez que, irónicamente, certificaba que la villa NO se alquilaba. La corte, sin embargo, prefirió creer a un testigo que juró que la villa era exclusivamente para uso familiar. Un testigo, imaginen, frente a una certificación.
La guinda la puso un accidente de tráfico de 2017, donde Rogelio conducía un vehículo de Iglesias. ¿Prueba de que era chófer? No, según el tribunal, simplemente una tarea ocasional compatible con el servicio doméstico. La reclamación por no estar dados de alta en la Seguridad Social ni siquiera se consideró, porque, según el tribunal, era un añadido de última hora. Al final, el cantante ha ganado una batalla legal que, más allá de los 45.000 euros en juego, pone de manifiesto cómo el dinero y las buenas conexiones pueden inclinar la balanza. Y, claro, cómo la justicia a veces baila al son que tocan los poderosos.
Cristóbal Herrero